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Ideas Sostenibles

Idea genial por insomnio

Bueno, bueno, bueno… ¡Aquí estoy una vez más! Os diría que de una forma especial, pero en realidad todas lo son, pues como ya dije en su día esto es un blog no blog, lo cual implica que las publicaciones no son por rellenar espacio.

Hoy me gustaría compartir una idea sostenible que se me ocurrió una noche cuando el insomnio me atacaba. Estoy deseando poder ponerla en práctica. Os diré que llevo meses callándome esta «genialidad» porque quería tener la exclusividad. Pero como se suele decir, compartir es vivir.

Así sucedió: Aquella noche mi mente estaba activa y sin saber muy bien por qué me acordé de que mi abuela tiene una enciclopedia que lleva años guardada en el armario. (Sí, ya sabéis, esos libros que antiguamente se usaban para la formación escolar y cultural y que toda familia tenía en casa. ¿No te suena? Entonces eres demasiado joven. Busca lo que es en la súper enciclopedia de hoy en día: Google.) Y pensé: es una pena tener esos libros cogiendo polvo y sin sacarles partido.

Se me ocurrió cómo unos libros podían tener un 2×1 para mi casa, basándome en una idea utilizada desde hace años en diseño de interiores: utilizar papel de periódico.

Como ya sabéis cada tomo tiene hojas y hojas y está cubierto por tapas duras. Bien, pues mi mente empezó a pensar cómo las hojas se pueden arrancar una a una y usarlas para empapelar las paredes del baño, por lo menos la zona fuera de la ducha o bañera. Y para las tapas me surgió otra idea y os lo cuento más abajo.

Las opciones para el papel.

La primera forma de empapelar que se me ocurrió fue la de «forma ordenada», es decir, dejando ver toda la página y sin que se solapen, pero juntas, hasta cubrir toda la superficie. También tenemos la posibilidad de modificar esta forma dejando pequeños espacios entre cada página, siempre siguiendo ese orden inicial.

La siguiente manera de colocar las hojas es sobreponerlas en distintas posiciones y que los textos e imágenes se mezclen. Otra opción es recortar trozos de cada página y que se mezclen, o bien, recortando partes más grandes y colocarlas dejando entrever el fondo de la pared siempre y cuando sea pintura y no baldosa.

Entrando en la parte técnica del diseño, la opción ordenada nos aporta equilibrio visual, es algo más limpia y seria. Sería como ir al baño de un premio Nobel. La segunda opción nos da más movimiento, es ligera al ojo y digamos que es más divertida.

Para los más conservadores también hay una estupenda opción: puedes elegir un tema que personalmente te guste, por ejemplo, el océano. Después, tendrías que buscar todas las páginas que hablen del tema escogido y hacer una selección de las favoritas. Cuando ya las tengas puedes enmarcarlas y ponerlas en la pared que quieras destacar de tu baño. Desde ponerlas en línea hasta en filas de tres en tres; tendrás un mini museo personalizado en casa.

Ahora vamos con las tapas de los libros.

Una vez tenemos las tapas vacías las doblamos y juntamos, de esta manera podemos crear un tablero para una mesa. Puede ser una mesa de cocina, de comedor, auxiliar o incluso una mesa de escritorio. Lo genial de todo esto a parte de aprovechar todo ese material es que es totalmente personalizable.

¿Cómo puedes personalizarlo?

Las tapas pueden estar un poco estropeadas por el paso del tiempo o que simplemente el color que tienen no te guste. Pues pintarlas soluciona cualquiera de esos dos inconvenientes. Y si quieres, le puedes añadir un pequeño tablero de madera como base de las tapas y así conseguir un toque cálido. Después de tener el tablero hecho también hay que elegir las patas que vamos a querer para esa base de mesa. Para ayudarte a elegir las que más se adapten a tu estilo te dejo alguna pista:

Si quieres un toque industrial te recomiendo patas de metal de color negro. ¿Estás buscando algo más rustico? Debes elegir una madera tosca y que las patas sean gruesas. Para lograr un estilo moderno lo ideal son patas doradas y ligeras. En el estilo nórdico, que sigue siendo tendencia, deberías tener unas patas de madera color natural y no muy gruesas. El famoso estilo vintage se consigue con unas patas de madera adornadas con un toque clásico. Y si lo que te gusta es el estilo minimalista el requisito es el color blanco para tus patas.

Aquí os dejo enlaces de todos los modelos

¡Ya tienes tu mesa exclusiva!

¡Estamos deseando ver como lleváis esta idea sostenible a vuestras casas! Dejadnos comentarios, dudas, fotos o lo que queráis y os responderemos lo antes posible.

Por Laetittiaro Home Design

Estudio de diseño de interiores.